En un país con metas de inflación como Costa Rica, la estimación del traspaso de la tasa de política monetaria (TPM) a las tasas ofrecidas por los bancos comerciales es fundamental. Tomar en cuenta la competencia imperfecta, la dolarización, la asimetría regulatoria y la naturaleza de los bancos, públicos o privados, permite delimitar la efectividad de ese instrumento de política.
Con una generalización de un modelo de competencia tipo Cournot, con costes de ajuste e información proveniente de microdatos sobre préstamos y depósitos, se estima la magnitud y velocidad del traspaso.
En general, se identifican asimetrías en el traspaso asociadas con el poder de mercado, asimetrías regulatorias y el grado de dolarización. Todos estos elementos merman la efectividad de la TPM.